FACET UNT: los hitos de la gestión de Miguel Cabrera que transformaron Ciencias Exactas (2018–2026)

La Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la Universidad Nacional de Tucumán duplicó su matrícula, modernizó su infraestructura y amplió su oferta académica durante la gestión del decano Miguel Cabrera (2018–2026). En ocho años, la FACET consolidó un modelo que integró docencia, investigación, extensión e internacionalización con resultados medibles.

Desde el inicio de la gestión, el Decanato impulsó como política central el ingreso y la permanencia estudiantil. La matrícula creció un 100% y el nuevo reglamento de cursado mejoró en un 30% las asignaturas aprobadas por año.

Al explicar esa decisión estratégica, Miguel Cabrera definió el horizonte institucional: “Entendiendo claramente que nuestro objetivo es la formación de ciudadanos comprometidos y competentes para integrarlos luego a la sociedad que soporta esta Universidad Pública de Gestión Estatal”.

Más carreras, más títulos y reglas claras

La FACET creó nuevas carreras de grado como Ingeniería en Informática y amplió su propuesta de posgrado hasta alcanzar 18 trayectos académicos, entre doctorados, maestrías y especializaciones. Cinco carreras de posgrado se crearon desde 2018 y varias se articularon en redes nacionales e internacionales.

En materia de titulación, la Facultad expidió más de 2000 diplomas de pregrado, grado y posgrado, y entregó 269 títulos de posgrado entre 2018 y 2025. También se incorporó al Sistema Nacional de Reconocimiento Académico y normalizó la expedición de títulos.

La gestión implementó concursos virtuales, digitalizó trámites administrativos, integró SIU Kolla con SIU Guaraní y consolidó la Biblioteca Digital como referencia regional.

Innovación y tecnología en el aula

En 2020 se activaron más de 500 asignaturas en línea y se pusieron en marcha laboratorios remotos. La Diplomatura en Didáctica y Currículum para Docentes Universitarios fortaleció la capacitación pedagógica y el CEDITE promovió herramientas de e-learning.

La adecuación de los planes de estudio al sistema de créditos SACAU y la readecuación del Reglamento de Funcionamiento Académico actualizaron la formación a estándares contemporáneos.

Ciencia, laboratorios y proyectos estratégicos

La Facultad apoyó más de 120 proyectos PIUNT y coordinó acciones con institutos de doble dependencia UNT-CONICET como ILAV, INFINOA, INQUINOA e INSIBIO. También organizó encuentros regionales e internacionales, entre ellos “Diálogos sobre el Agua” en 2024.

En infraestructura científica, se montaron el Laboratorio de Difracción de Rayos X (LINARX), el Laboratorio de Estructuras y Materiales Aeroespaciales (LEMA) y nuevos espacios de desarrollos especiales. Se refaccionó de manera integral la Planta Piloto y se fortaleció el equipamiento con financiamiento específico.

Más vínculos con el mundo productivo

La FACET firmó convenios de pasantías con más de 180 empresas y entidades públicas, e insertó a cerca de 900 estudiantes en el ámbito laboral. Más de 2000 alumnos participaron en visitas al sistema productivo.

La Facultad trabajó junto a organismos como el Servicio Meteorológico Nacional, la CNEA, INVAP y ministerios provinciales. También promovió proyectos de extensión, voluntariados y formación en oficios.

Internacionalización en expansión

La gestión restableció el vínculo con el DAAD y consolidó carreras binacionales con universidades de Alemania y Francia. Se impulsaron acuerdos con el Barcelona Supercomputing Center y la Universidad Politécnica de Cataluña.

Además, estudiantes y docentes participaron en programas de movilidad como PILA y en pasantías internacionales en España y Brasil. La formación en idiomas inglés, francés y alemán amplió las oportunidades académicas.

Infraestructura y transformación digital

La Facultad modernizó su organigrama, profundizó la transformación digital con SUDOCU y SIU Guaraní y agilizó trámites administrativos. Se normalizó la Asociación Cooperadora tras 15 años y se renovó su personería jurídica.

En el plano edilicio, se adecuaron anfiteatros, aulas y laboratorios, se incorporó iluminación LED, se refaccionaron bloques y se mejoraron espacios verdes y condiciones de seguridad e higiene.

La gestión de Miguel Cabrera dejó una Facultad con más estudiantes, más carreras, más ciencia y mayor proyección internacional. El balance institucional mostró una estructura académica fortalecida y preparada para nuevos desafíos dentro de la Universidad Nacional de Tucumán.